00140Edmundo “Mundi” Wölk tiene 78 años y un espíritu joven. Su gran pasión, además de su trabajo diario en el aserradero de la localidad de Viale, es el ciclismo.


Mundi usa muy poco el auto, ya que su medio de transporte es la bicicleta. Y el fin de semana pasado quedó más que demostrado. Junto a dos amigos, Facundo Villanueva (35 años) y Leandro Cogno (25 años), decidieron pasar un fin de semana en la costa de Santa Elena, por lo que a la medianoche del jueves, partieron de Viale. Llegaron a destino a las 12 del mediodía. Con las paradas intermedias, el viaje de ida en total les demandó unas 12 horas.

“Hay tramos en la ruta que están muy deteriorados y que ni siquiera están marcados”, apunta Mundi haciendo un llamado de atención a las autoridades de Vialidad.

Al llegar, lo primero que hicieron fue buscar una cabaña para alquilar. Y si bien el cansancio era más que notorio en sus cuerpos, lo primero es lo primero. Y lo primero en este caso era el infaltable asado. Luego ya habría tiempo para descansar.

El viaje de regreso se hizo sentir un poco más. En vez de 12 horas, el trayecto de vuelta les demandó casi 17 horas. “Pero no estábamos cansados, ya que bebíamos bastante agua y comíamos frutas”, explicó el hombre.

El último tramo de regreso fue el más complicado. Desde la localidad de El Pingo a Viale, Wölk se cayó dos veces de la bici. Los moretones en sus piernas así lo confirman.

Las bicicletas que utilizaron son estilo Mountain Bike y Media Carrera. Los viajeros sólo le anexaron porta-equipaje liviano, mochila con frutas y varias botellas de agua.

“El viaje es cansador, pero no es la primera vez que hago un recorrido largo”, aclaró el hombre. Y trajo a colación un viaje a la ciudad de Colón hace algunos años.

Hoy, con 78, Wölk no piensa bajar la guardia y ya proyecta nuevas aventuras pedaleando junto a sus compañeros de ruta. (Nueva Zona)

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