INTERES GENERAL

Consejos para prevenir la pediculosis durante la temporada estival

00128Atendiendo a que la pediculosis es una problemática que no distingue sexo ni edad, pero que afecta principalmente a niños y niñas entre los 4 y 14 años, profesionales del servicio de Guardia del Hospital Materno Infantil San Roque de Paraná brindaron pautas para prevenir el contagio.


La pediculosis en niños es la principal causa de picazón en la cabeza y en la parte superior del tronco, afecta por igual a niños y niñas (principalmente en aquellos que usan el cabello largo), siendo los más afectados los chicos entre los 4 y 14 años.
El médico del servicio de Guardia del Hospital Materno Infantil San Roque de Paraná, Ricardo Aldao, indicó que la pediculosis “es un problema que no para en todo el año así que los padres deben estar atentos y controlar periódicamente a sus chicos”.

El profesional informó que ante la presencia de casos de pediculosis, desde el servicio se deriva a los dermatólogos, pero hay una serie de pautas generales que se indican como medidas de prevención: “El lavado, la higiene todos los días del cuero cabelludo incluido con el baño; asesorar a los padres de la importancia de mantener limpia la ropa de cama, y que informen de la presencia de pediculosis cuando la detecten para evitar contagios en el entorno”.

El peine fino metálico es el mejor aliado a la hora de combatir la pediculosis porque es un método inocuo, económico y que no crea resistencia. Se utiliza pasándolo desde la raíz del cabello hasta la punta para extraer piojos y liendres, y se recomienda su utilización diariamente previa colocación de crema enjuague.

Por su parte Karina Taxer, profesional del equipo de Guardia del San Roque, coincidió en que la utilización del peine fino es una de las medidas de prevención fundamentales que deberían adoptar los padres al salir los chicos de la pileta o al llegar de la escuela.

“En el caso de que el niño ya esté infectado o se le encuentren piojos, se debe realizar el tratamiento”, explicó la profesional, que consiste en la aplicación de un producto, dejándolo actuar por unos 30 minutos, tras lo cual se enjuaga el pelo y se le pasa el peine fino. “Incluso, luego de haber llevado a cabo el tratamiento, quedan liendres porque tienen una sustancia llamada quitina con la que permanecen adheridas al pelo”, acotó Taxer.

La pediatra señaló que se puede utilizar vinagre para que disuelva dicha sustancia y poder despegar la liendre del pelo al pasar el peine: “Para hacerlo se debe preparar una solución de una parte de vinagre y dos de agua en un vasito, donde se debe lavar el peine tras cada pasada”.

Características del piojo y contagio

El piojo vive en el cuero cabelludo y se alimenta de sangre humana, la que succiona cuatro veces por día. Posee tres pares de patas con ganchos que le permiten prenderse del cabello. Si bien la mordedura no lastima, existe en la saliva excretada una sustancia que causa reacciones por sensibilización.
El contagio se realiza en forma directa de cabeza a cabeza del niño con piojos o de manera indirecta a través de peines, cepillos, gorros, ropas, sábanas, areneros o colchonetas. Contrariamente a lo que se cree, el piojo puede sobrevivir fuera del contacto con la piel más de un día, con lo cual se multiplica la posibilidad de contagio indirecto.

Medidas de prevención

– Estos parásitos pueden sobrevivir varias horas fuera de las cabezas, así que es indispensable controlar el medio ambiente en el que se mueven los chicos. Para eso es muy importante tener la ropa (incluida la de cama) siempre limpia y planchada en caliente; y en épocas invernales ventilar la ropa exponiéndola a temperaturas externas para que el frío los mate.
Se hizo especial hincapié en este aspecto porque en casos como la ropa de cama se utiliza a lo largo de varios días, y como el tratamiento es corto puede ser que no tenga efecto precisamente porque ocurre una reinfección a través de esta ropa.

Evitar remedios caseros. Muchas veces los pediatras se encuentran ante casos de dermatitis de contacto y quemaduras por la aplicación de kerosén o similares. Estas prácticas están contraindicadas, siempre hay que consultar al pediatra para que le indique medicamentos autorizados y explique su correcta utilización.

– Evitar el uso de gorros, peines o cepillos de personas con pediculosis.

– Es importante la higiene de los peines, hebillas, sujetadores de cabello, gorros y bufandas. Los peines o cepillos con piojos o liendres deberán ser introducidos en agua caliente durante 10 minutos.

Usar de gorra de baño en piletas de natación.

– El uso del cabello corto (medida principalmente recomendada en varones) ayuda a limitar el contagio.

– Otra medida importante es socializar la información: cuando un niño está infectado los padres tienen que avisar a los demás para poder hacer el tratamiento en conjunto. De no hacerlo, el resto del grupo sigue teniendo pediculosis, se produce la reinfectación y se cae en un círculo vicioso. La revisación periódica de los niños en sus casas es fundamental.

– Higiene de manos y uñas. Lo ideal sería evitar el rascado utilizando un antipruriginoso, pero ante ausencia de esto es importante mantener las uñas cortas y limpias.

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