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Luis Rey relató cómo organiza su trabajo de 18 horas diarias sin francos porque no tiene quién lo reemplace. “Los médicos se van porque les pagan mejor en otro lado”, dijo. Además, las enfermeras se jubilaron y no fueron reemplazadas.

Luis Daniel Rey no se acuerda cuándo fue la última vez que durmió una noche entera. El médico que trabaja 18 horas por día en el hospital de Malanzán, en La Rioja, está cansado y tiene miedo. También está enojado. “Cuando alguien viene con una necesidad lo tengo que atender. Estoy de mal humor, trato de sobreponerme pero esto me sobrepasó”, cuenta apurado a TN.

 El doctor no se queja del sueldo, ni de la relación con su jefe ni del trato con los pacientes. No tiene tiempo para eso. Además, está acostumbrado a resistir la adversidad: hace más de 18 años que es médico rural y se encarga de asistir a los pacientes que viven en el campo para que lleguen al hospital en las mejores condiciones posibles. Lo único que pide es que el ministerio de Salud provincial designe un médico más para poder trabajar en condiciones humanas.

El día de Rey se convirtió en una carrera de resistencia. Hace 33 días que “duerme cuando puede” porque no tiene reemplazo en la guardia. “Voy al hospital a las 8 y atiendo a todos los pacientes que puedo hasta las 12:30. Abro el consultorio en mi casa a las 17 hasta las 20 y de ahí vuelvo al hospital y me quedo hasta el otro día”, cuenta a TN.com.ar. Resignado, el doctor dice que solo para para almorzar y dormir una siesta.

La historia del médico se conoció porque los vecinos contaron las condiciones en las que atiende a través de las redes sociales. Sin embargo, él asegura que lo único que quería era explicar su situación “para que le tengan paciencia” y que no buscaba que la noticia tenga tanta repercusión. También admite que, de tanto trabajar, tiene miedo de equivocarse. “Vivo a cuatro cuadras del hospital pero me es más difícil levantarme en mi casa para ir a atender a las tres de la mañana. Aunque nadie me moleste, no puedo descansar bien durante la vigilia porque estoy atento a que pase algo”, cuenta.

Malanzán es una localidad de 1.300 habitantes y su hospital tiene a cargo siete centros de salud en la zona. El 16 de diciembre, las autoridades del ministerio de Salud le prometieron a Rey que llevarían más médicos y enfermeras pero, hasta el momento, eso no pasó. “El sanatorio está bien ediliciamente, tengo personal que le pone mucha onda y mucho corazón. Funcionaba bien hasta que se jubilaron las enfermeras y no fueron reemplazadas. Los médicos suelen tener mejores ofertas en otro lado”, concluye.
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